EXPEDICIÓN

SOCOMPA - LATITUD EXTREMA (Cruce de los Andes)

Salar de Pocitos (Salta) Antofagasta (Chile)

 

CIUDAD DE PIEDRA

 

Al comenzar a descender hacia Tolar Grande una ciudad poblada de grandes piedras espera el paso del viajero. Hasta este punto el visitante pierde noción del tiempo puesto que a cada paso es necesario detenerse a tomar fotos y observar el paisaje.

 

MAPA

 


 

Ni que estuviéramos entrando al cielo, un paisaje mas que conmovedor e inmensamente bello.

Una suave bajada nos daba un respiro y además el camino estaba bastante bueno.

 

 

El panorama desértico nos preocupaba por momentos, a cada paso nos adentrábamos mas en los confines

de los Andes y la soledad nos iba envolviendo más y más pero sabíamos que Dios nos acompañaba

porque se notaba la belleza de la creación cerca nuestro.

 

 

Y de golpe nos topamos con una ciudad enmudecida, La Ciudad de Piedra.

Alucinando bajamos frenando desaprovechando el envión, pero no nos importaba desperdiciar el descenso.

 

 

La formación rocosa tan bien desplegada parecía como que un gigante hubiera estado jugando con ellas.

Distintas formas que simulaban objetos conocidos nos entretuvo un tiempo y sin darnos cuenta

íbamos cruzando el lugar llamado tan poéticamente por los lugareños como Ciudad de Piedra.

 

 

En un momento nos detuvimos a tomar un respiro y al mirar hacia atrás comprendimos que dichosos éramos

por estar en ese lugar en ese instante, solos acompañados por el viento suave y fresco con unas

peligrosas nubes amenazantes a las que ignorábamos completamente.

 

 

Al fondo una curva, y la emoción por saber que encontraríamos nos ponía muy ansiosos.

La Ciudad de Piedra iba quedando atrás y al fondo a la izquierda aun se podía ver algunas rocas que

proseguían tan majestuosa obra de arte natural subiendo por las laderas de las áridas montañas.

 

 

Y finalmente la ansiedad se transformo en un sentimiento de gratificación por la postal inolvidable que

quedó marcada en nuestras retinas. Al fondo abriéndose paso entre las celosas montañas aparecían

las Salinas de Tolar Grande y más atrás seguramente aun imposibles de ver el Salar de Arizaro.

 


PÁGINAS
1 2
<< Abra Navarro
GUÍA DE LA TRAVESÍA
TRAVESÍAS 2008
INICIO